miércoles, 15 de octubre de 2008

Memorias Olvidadas...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Estoy prostado en una camilla con un tubo goteandome suero en mi vena.ya van varios días en los que tengo que recostarme, no moverme, recibir medicamento.. no entiendo nada... no me explican nada.. o tal vez soy yo el que no quiere entender.

Son tantas las horas que tengo que estar recostado aquí viendo a gente desconocida pasar, entrar, salir.. cambiar el suero, chequear si tengo fiebre... que de pronto me pongo a pensar en idioteces, como ahora, como siempre...

Tengo miedo a la enfermedad. No a morir, ni al dolor, a la enfermedad en sí. Hace un rato me dijeron que tenían -tal vez- que sacarme un líquido de los pulmones e higado... necesitan más exámenes... Eso implica quedarme internado, no lo soportaría.

Recuerdo ver a mi vieja recostada en una cama en la clínica y yo mirando a la ventana, parado para que no me vea llorar. Recuerdo el tubo de mi suero, el olor de la habitación, la textura de las sábanas diferentes a las de la casa, el sonido lejano afuera de esa habitación.. y de pronto es todo igual que en ese momento. Todo. Los mismos sonidos, los mismos olores, las mismas texturas pero el que está recostando esperando no sé qué soy yo... Mi hermana jugando con afuera con mi padre, mientras que el intentaba concentrarse en ella su mente ya hacia en otro lugar, Mi madre en el telefono llamando a todos sus contactos, algo anda mal.

Afirmo ponerme impaciente... lo acepto. Hoy, por ejemplo, me levanté de esa cama y fui caminando (con mi suero colgando de un fierro) hasta el primer piso, quería conocer.. o "matar el tiempo"... y me tropecé con una capilla. Era gigante.. muy grande, tenía bancas de madera y una acústica impresionante (lo bueno de no encontrar a nadie dentro de ella). Y de pronto me senté. Me senté y me quedé mirando. Reconocí estatuas de imágenes católicas. Había una cruz gigante atrás del altar. Me quedé mirando... y sin darme cuenta, sin querer, sin sentirlo si quiera salió de mi boca un "ayúdame" y lloré. Me quedé llorando ahí.

Sin ninguna razón, con miedo a no sé qué... Entró al rato un ángel. Puede sonar irónico pero para mi fue un ángel. De esos que no existen o quiero negarme a creer que existen. Una anciana, monja. Tenía la piel tan blanca como la nieve, el rostro arrugado y unos ojos celestes que aún le brillaban como si tuviera 5 años.. y se me acercó y me dijo algo así como que todo iba a salir bien... y me preguntó si yo quería rezar y la miré, sonreí y le dije "soy agnostico". No sé si le sorprendió, no sé qué habrá pensado.. pero me abrazó y me tuvo en sus piernas.. como hacía mi mamá... y me dijo "Dios no tiene religion..."

Y lloré más... lloré tanto... Y en no sé cuántas horas le conté mi vida. Le conté mi vida a una anciana que jamás había visto, que ni me conocía... entre conversación, y antes de irme me dijo "Dios te va a ayudar" y la miré a los ojos y le dije "he hecho tanto tanto tanto daño en mi vida.." y me dijo "Dios lo perdona todo" y respondí "si, tal vez, pero no sé si me perdono yo".

No sé si es por esta situación la que me pone a pensar en cosas que no quiero pensar. Pero me siento malo. No sé cómo explicarlo. Tal vez esto que me está pasando es por castigo de algo... o tal vez es "mera casualidad"...o talvez facturas pendientes de algo que hice o hare, no lo se.

Una vez leí que el verdadero triunfo, la verdadera felicidad viene después de una gran caída.. la pregunta es: cuánto más hay que caer?

Estoy en un país extraño.. no se habla mi idioma, hace frío y no para de llover. Sin embargo hoy salió el sol, por ratos.. hoy me siento solo. Solo. Tal vez es por eso que no me quiero quedar internado. Estar preso de mi propia cama... no... O tal vez la razón es que la clínica la asocio irremediablemente con la muerte, por todo lo que ya vi... talvez es algo que debo superarlo o talvez es algo que me convertira en quien no quiero convertirme.

Quiero irme a casa, pero no tengo casa... dejé de tener casa aquel julio del 2000, un invierno como muchos en Lima y un verano grandioso en Pamplona.. dejé de tener hogar, repito sin cesar "quiero irme a casa", dónde es exactamente MI casa????

No le pido nada a Dios porque todavía no hemos hecho las pases, sin embargo hoy vi un ángel...

De pronto me dan miedo los médicos, odio que me saquen sangre a cada rato y no me quiero quedar aquí... quiero dejar este estado de no-salud... quiero esas manos que no pude dibujar...Quiero despertarme y saber que los ultimos 5 años han sido una pesadilla.

PD: YA se deben imaginar mas o menos cuando paso esto =(

1 comentarios:

Odi Noyola

Oooh! O.o ¡Cariñitos del mar! para vos ;)

 
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