domingo, 7 de diciembre de 2008

Te Consegui la luz del sol a media noche...

domingo, 7 de diciembre de 2008
En mis 21 años de vida me he enamorado 2 veces, La primera de Ángel y la segunda de Lex. Hoy hablare de mi primer amor y quien me diga que con 14 uno no puede enamorarse de verdad está equivocado o no ha conocido aún nada. No es común escuchar decir a alguien que con 14 ya encontró el amor de su vida... Pero uno nunca sabe, ¿verdad?

Comenzaré a contarlo conforme vaya la letra de la canción de Alex Fernando "Tu Amor Por Siempre" y dice así... (No critiquen es la primera vez que escribo algo así, usando este contexto y más aun en días de trabajo que ando alocado. Sé que sé escribir mejor ¡pero veamos como sale esto!):


Estoy enamorado de tu voz y tu ternura


Tú eres mi color, mi poesía y mi música


Tenía 12 cuando lo vi por primera vez; entró en el aula de clase, con su mochila azul a rayas grises. El uniforme escolar consistía en un pantalón gris, una camisa azulina, un chaleco morado del mismo color que la casaca y una corbata gris como el pantalón. El pelo largo (casi hasta el hombro) pero bien peinado y arreglado, aquel color castaño combinaba con los pequeños y alborotados rulos de su cabeza. En su mano derecha traía un cuaderno donde se podían ver los dibujos que había en él; eso fue lo primero que me atrajo de él, su arte. Caminó lentamente entre la mirada de los alumnos y la profesora lo mandó sentarse en el pupitre del final, junto a Lucho (yo), detrás de Héctor y Melissa... No pude más que sonreír y decirle:

-Bienvenido - Por un momento se me trabaron las palabras de lo rojo que estaba, su mirada hacia que me pusiera así - ¿Quieres sentarte junto a la pared o junto al pasillo?

Irónico o no eligió la esquina. La clase pasó sin muchas habladurías, creo que tanto él como los demás estábamos tomando confianza. Su voz sinceramente era como música para mis oídos, escucharlo hablar hacía que mis 6 sentidos se pusieran alertas de una forma un tanto nada infantil. Me gustaba escucharlo hablar, mirarle los ojos castaños y que estos se encontraran con mi mirada y saber que luego la esquivaría; era algo que me gustaba, era como un juego para mí, un juego por saber si él de alguna forma lejana buscaba la mía o no.

En la clase siguiente me cautivó con sus dibujos. Recuerdo estaba dibujando algo que no me quería enseñar y pensé que era un creído; me equivocaba ya que al rato me mostró el dibujo que había hecho y me encantó. Le había dicho lo mucho que me gustaban los pandas y me había dibujado con un panda al costado. Esa ternura que le había puesto al dibujo me volvió loco, ese dibujo me volvía loco (hasta el día de hoy guardo ese dibujo)...



Estoy enamorado de tu mirada tan profunda


Que se mete en mi alma, la eleva y me inunda


Días después de su llegada ya se había hecho amigos de muchos y todas la chicas. Héctor se deleitaba pidiéndole dibujos de Dragon Ball como loco; luego los pintaba y se creía Akira Toriyama en persona (si, el mismo Héctor que no había hecho los dibujos xD). Así con sus dibujos comenzó a hacer amistades, se le unían por eso y nada más, cosa de la que más adelante nos fuimos dando cuenta.

Ángel era mi color y con eso me refiero a que su color de ojos me enamoraba, podía mirarlos sin cansarme mientras me concentraba en ellos, ignorar al mundo por completo mientras estaba hipnotizado por aquellos ojos. Aquella mirada que me volvía loco, aquel par de esferas que me llenaban de vida día a día y por el cual tenía mas ganas de ir a la escuela (ni yo pensé que algún día diría esto en público xD).

El tiempo pasó y llegó el momento de crear una "historia" en forma de poesía para nuestros padres; sabía que podía ganar porque ya lo había hecho anteriormente. Cada uno escribió un poema para el Padre y otro para la Madre que seria leído en el auditorio del colegio el día de la actuación, cosa que odiaba... pero teníamos que hacer. Toda la clase escribió una poesía y de ellas saldrían tres concursantes que competirían entre toda la primaria y sólo dos ganadores saldrían elegidos (para el Padre y la Madre). Curiosamente mi poema del Padre salió ganador y el de la madre fue el de Ángel; del hecho sólo recuerdo la melodía de su voz, las tonadas de la música saliendo de sus labios metiéndose en mi alma, esa combinación tan especial de palabras, con elegancia y clase para nuestra edad. Aquella poesía me inundaba todo mi ser, me hacia feliz verlo ahí parado en medio del auditorio, recitando su poema... Ese día fue la primera vez que tomé su mano por más de 2 minutos, ésa ternura me drogó por siempre. Me sostuvo la mano mientras estábamos detrás del auditorio esperando a que dijeran nuestros nombres para de uno en uno salir a decir nuestros poemas... Ese día no me lave la mano que yo recuerde.


Estoy enamorado de tu vientre y de tu ombligo

De tus manos, tu lengua y hasta tus oídos

Esto no lo podía dejar pasar, Educación Física... o ¡bendita seas Educación física! En esa clase que eran tres de los cinco días de la semana teníamos que llevar nuestra ropa y zapatillas por separado, cambiarnos al momento de la clase en los casilleros y luego volver a ponernos los uniformes. En los casilleros el orden de donde me sentaba tenía espacio para 4 personas e iba así: "Brian – Ángel - Héctor - Yo" por lo menos al comienzo ya que a mitad de curso me cansé y moví a Héctor a mi sitio y yo me quedé junto a Ángel; simplemente me parecía hermoso.


Su piel era suave, su cuerpo era perfecto; se podían ver las marcas donde deberían de estar (hablo que teníamos 12 años, no 18 donde hay músculos tipo película XXX), su ombligo era lindo y cada vez que venía con un calzoncillo apretado no podía negarme el lujo de no mirarlo cuando se cambiaba o cuando se ponía de pie; me hipnotizaba su trasero, las curvas que tenia, su piel tierna y suave. Creo que Educación Física era mi clase favorita, sólo la odiaba el día que él no iba a la escuela. Creo que con el pasar de los meses Héctor fue notando un cambio en mi y un interés "diferente" al que la sociedad marca; y digo creo porque nunca lo confirmé más lo sospeché.


Recuerdo que cuando algo le salía mal a Ángel o quería hacerme reír (según dicen tengo una risa contagiosa) comenzaba a hacer muecas con su cara y manos, sacando la lengua como serpiente, era simplemente divino verlo así. Algún día contare las maravillas de esa lengua (XDDD).


Estoy enamorado de tu piel tan transparente

Y de tu boca directa que me habla de frente

La primera vez que discutí con Ángel fue sobre una estupidez. A decir verdad creo que me sentí celoso de una chica (ya lo explicare más adelante), algo que nunca antes había sentido en mi vida, celos. Ángel y yo éramos amigos y para ese entonces ya teníamos trece. Con el pasar de los meses ya me había dado cuenta completamente que me atraían los chicos y no las chicas. Cuando estaba solo pues se me hacía un remolido de pendejadas la cabeza, mi mente me pedía que pensara en una chica pero la cabeza de abajo me pedía un chico y siempre ganaba el chico... Yo feliz como una lombriz.

Los cambios corporales ya se iban notando en mi como en mis compañeros, mientras cuando no habían chicas en clase a veces (por prácticas de danza). Los chicos hablaban de las chicas, de quienes les gustaban y salía algún que otro comentario, "a esa me gustaría tirármela", cosas de pendejos y cada quien se medía conforme a lo que hablaban. Recuerdo claramente que mientras esas conversaciones se hacían (aproximadamente tres 3 veces al mes) todo el rato Ángel se lo pasaba dibujando y yo pintando los dibujos. No me interesaba hablar de eso más que nada porque no sabía cómo iban a reaccionar los demás, tenía miedo. Mientras Héctor, que siempre fue un caballero, se guardaba los comentarios. Eso es una de las cosas por las cuales Héctor es uno de mis mejores amigos, siempre fue un caballero.

Pero pasaré a contar el porqué discutí con Ángel y cómo no hablamos en 2 semanas. La chica ésta era sabido que se sentía atraída por Ángel, siempre iba a nuestro pupitre para ponerse cual abeja pegajosa mirando la miel en el panal, cosa que sin duda alguna me sacaba de mis casillas. Así que un buen día mande a la chica a volar, sinceramente nunca le había hablado así a alguien en mi vida, la traté mal y se fue llorando a su lugar. Ello me causó un problema en el colegio y todos me preguntaban el porqué la trate así, que porqué le dije tales cosas, que qué feo me había portado…, peor si mi madre siempre me había inculcado el respeto hacia los demás y más aún hacia las chicas.

Algunos no me hablaron durante días mientras que Ángel se molestó mucho por lo que le dije a Andrea. Héctor optó por darme una buena lección en FiFa mientras me preguntaba por qué lo había hecho; esa fue la primera vez en la que le dije a un chico que me gustaban los chicos. Eso sí, dudé dos veces en decírselo y sabía que me jugaba mi amistad con Héctor al que conocía desde que andábamos en pañales. Su reacción fue mirarme y luego decir: "¿Y qué quieres que haga? Igual, Luigui, somos amigos" (era al único que le aceptaba llamarme Luigui, ya que su padre era Italiano xD). Lo miré y casi llorando le dije que lo quería y él me respondió que él a mí también.

Al día siguiente camino a la escuela comenzamos a hablar de quien me gustaba y después me dijo:"¿Por qué no se lo dices?", cosa que me negué rotundamente y el tema quedo ahí por el momento.

Al llegar a clase esperé a Ángel para intentar hablar con el ya que sabía que había actuado mal, le expliqué que había actuado mal con Andrea y me dijo que un chico no debía de hablar así a una chica, que todos tenemos madres... Eso fue mi medicina, me dijo que si quería hablar con él de nuevo debía pedirle perdón a Andrea. Luego de pensármelo mucho me importó mas recuperar mi amistad con Ángel que mi orgullo por aquella chica antipática. Ángel siempre habló con la verdad y siendo sincero, es uno de los puntos que hizo que me enamorara de él más y más.


Estoy enamorado de tus besos mariposa

De tus logros, tus sueños, de todo lo que tocas

El tiempo pasó, los días se convirtieron en meses y sin darme cuenta una excelente amistad se había formado entre Ángel, Héctor y yo; de ser un dúo pasamos a ser un trió, uno inseparable. Íbamos de acá para allá juntos, de arriba a abajo. Caminábamos juntos a la escuela, comíamos juntos, íbamos a la casa del otro, nos habíamos convertido en los Tres Mosqueteros y eso me gustaba. Pero mi gusto hacia él también creció mucho, más de lo que me había imaginado, no dejaba de pensar en el día y noche (para ese entonces mi hermano lo sabia al igual que mi hermana ya que me encantaba hablarles de eso a ellos). Mi mente solo tenía un rostro dibujado en ella, una voz, una piel, una caricia, un sentimiento... Ángel.

Un buen día de otoño recuerdo claramente que montábamos bicicleta por la calle y que Ángel se cayó y se raspó la rodilla algo aparatosamente (en ese entonces parecía que la pierna se le iba salir). Tanto Héctor y yo nos detuvimos y retrocedimos para ayudar a Ángel, quien parecía iba a llorar. Era la primera vez que lo veía así y sentí un nudo en la garganta, algo que nunca antes había experimentado en mi vida. Me acerqué y puse el agua de mi botella en su herida para limpiarla (cosas básicas que habíamos aprendido en Educación Física). Pasé mi mano por su herida, sentí su piel moverse bajo el tacto de mi mano, le dolía la herida. Sin saber el porqué o el cómo, ni siquiera me lo explico hoy día como tuve el valor de hacerlo a los 13 años, le besé la herida. Cuando caí en cuenta de lo que había hecho me asusté pero su mano tomó la mía y sintiéndola suavemente me dijo: "Gracias, eso fue bonito". Nos levantamos y nos fuimos, esta vez sin montar la bici y sólo caminado.

Dejamos a Héctor primero (él vivía mas cerca a donde estábamos, mientras que a dos cuadras vivía yo y a la esquina Ángel). Decidí que el siguiente era Ángel, ya que el había tenido el golpe. Una vez abrió la puerta de su casa no pude no preguntarle:

-¿Te pareció bonito el beso? - miré al piso de vergüenza, no sabía qué esperar a esa edad- ¿O por qué dijiste que te pareció bonito?"

Pude escucharlo titubear y luego con una voz tímida me contesto " me refería al beso"... Sin más aviso cerró la puerta de su casa pero pudimos notar que ambos estábamos sonrojados. Así que me fui a casa con una sonrisa en mis labios. Esa noche soñé con él y pues la mañana siguiente tuve que cambiar las sabanas de mi cama. xD


Estoy enamorado de las cosas que no veo
Tus secretos, tu historia, lo que guardas dentro


Tres días después de lo ocurrido Héctor y Ángel llegaron a mi casa para pasar la noche ya que mis padres iban a salir de la ciudad y me quedaría solo. Recuerdo comenzamos a preparar lo que había en la refrigeradora, pollo, arroz, huevos... De todo sólo las fresas quedaron comestibles, ya que habíamos hecho destrozos con la comida e insultado a la gastronomía mundial aquella noche.

A la hora de cambiarnos fuimos a mi cuarto y sacamos los pijamas. Recuerdo claramente que Héctor me miro y sonrió mientras salía del cuarto para dejarme a solas con Ángel (cosa que no había pasado en tres días desde lo ocurrido, lo del beso) quien no se había percatado de que Héctor no estaba.

Mientras nos cambiábamos de ropa interior no pude no mirarlo, y sentí como si él a mí, cosa que me sacó una sonrisa algo picara por así decirlo. La pregunta vino por parte de él, sin anestesia, sin previo aviso. Si hubiera sido un viejo de 98 años seguro que hubiera muerto antes de responderle.

-¿Te gusto? - en su voz se escuchó algo de preocupación pero su mirada buscaba la mía. Creo que pasaron unos minutos y me quedé mudo, no podía decirle que sí, que desde el primer día me gustaba; una vez más la vergüenza me iba ganando. -¿ Te gusto Luis Miguel?

Había usado mi nombre completo, cosa que casi nunca nadie usaba, ahí caí en cuenta que no habría otra pregunta igual nunca más y le dije sin medir mis palabras.

- Muchísimo, me gustas mucho, Ángel.

Sonrió aun sin ponerse la polera (mas la parte de abajo ya estaba con pijama, yo no tenía el pantalón puesto, lo demás si xD) mientras se acercó a mí y buscó mi mirada que encontró esta vez. Sonreí y sentí levemente su mano en mi rostro, aquellas manos calientes llenas de ternura como siempre; nunca antes las había sentido así. Se acercó sin quitarme la mirada y nos besamos, puedo decir que me besó pero le devolví el beso. Ambos inexpertos pero diré que fue un beso puro, lindo, con sentimiento. La adrenalina comenzó a recorrer mi cuerpo entero. Sentía como el corazón me latía, sentía que podía volar, que podía hacer todo lo que quisiera, que todo era posible y él también sintió lo mismo. Calculo que el beso duró horas o por lo menos eso sentimos. Me acerqué un poco más a él y pude sentir su cuerpo con el mío, en ese instante la sangre comenzó a correr a otro, a uno más privado xD.

El beso terminó con la voz de Héctor gritando nuestros nombres para ir a ver la película; sonreí y salimos tomados de la mano. Antes de llegar a la sala Ángel quitó su mano pero le dije que Héctor lo sabía y mirándome como quien veía a un muerto volvió a sonreír haciendo que mi mundo girara a mil nuevamente y tomo mi mano, Dicho acto fue presenciado por Héctor quien nos miró de pies a cabeza y rió en voz alta para luego decir bromeando.


-¿Por eso Ángel eligió la esquina?

Lo que causó que nos riéramos con él; y así la noche pasó lentamente. Me dormí tomándole la mano y si hubiera tenido más experiencia lo hubiera hecho abrazado a él.


Y nunca dejarás

De mi boca escuchar decir que

Yo quiero ser tu amor por siempre

Se mi amor, por favor, por siempre


La relación de los tres mejoro muchísimo más. Crecimos más cercanos, más amigos, más confidentes. Héctor paso a ser nuestro apoyo, nuestro cómplice... Pasó a ser parte de la relación en cierta forma ya que él lo sabía todo. Fue el primero en enterarse de nuestra "primera vez", la cual curiosamente fue en su casa, en el cuarto de su hermana, las circunstancias nos llevaron a tal lugar, algo irónico ya que los tres odiábamos a su hermana pero la cama era más grande. xD


Con Ángel aprendí a amar, a llorar, a reír, a ser yo mismo, a respetarme sin peros, a ser mas paciente, aprendí a pintar mejor, a poner un día triste en un día alegre, aprendí a que la saliva ayuda cuando no hay "lubricante" (no es que lo hayamos usado alguna vez pero mola decir la frase así xD)… Con él aprendí a besar, a hacerle frente a la sociedad hipócrita de un mundo más hipócrita aún, con él aprendí a amar profundamente, aprendí que en el futbol no hay lógica, aprendí que Inglaterra es una isla, con él aprendí a ser una persona loca… Con Ángel aprendí a simplemente vivir mi vida sin vergüenza alguna y sin que me importara el qué dirán, aprendí a entender a mis padres, aprendí a que estudiar un día antes del examen no funciona siempre, con él aprendí que cinco minutos no es suficiente, con él aprendí a que mejor es una cama que un elevador, ¡con el aprendí a ser FELIZ!


Él me enseñó a que una relación es de dos, no de uno. Con él Fui Eternamente Feliz.

Tu amor por siempre.

Ángel fue mi primer gran amor, tiene un espacio en mi corazón y siempre lo tendrá. Él fue aquel que me dio todo cuando no era nada, él me dio confianza, amor, alegrías... Él fue el mejor.

Con él aprendí durante cinco años que el amor verdadero si existe nunca se olvidará jamás. La puerta está abierta,

lo sabes.
 
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